Hablamos con Shadi Watfa, franquiciado de Martonela en Granada, donde abrió un local el pasado mes de julio, cosechando un gran éxito entre el público de la ciudad. En esta entrevista, nos desarrolla su experiencia tras apostar por la compañía.

  • Martonela es una marca fresca, joven e innovadora, pero, como emprendedor, ¿qué fue lo que más te cautivó del modelo de negocio propuesto por Martonela?

 

Cuando supimos de la existencia de la enseña y visitamos su obrador central, lo primero que nos llamó la atención fue el excelente producto, natural y original, el trato excelente con los franquiciadores, la inversión ajustada y el apoyo continuado de la central. Además de esto, comprobamos que la fácil implantación del modelo de negocio sería un punto a favor de tomar la decisión de emprender esta aventura.

 

  • ¿Cuáles son las principales ventajas que presenta la enseña para sus franquiciados?

 

En primer lugar, la original combinación de dos negocios como crepería y heladería actúa como elemento diferenciador.  Además, la presencia de otros productos como zumos naturales, gofres, granizados, trendings… hacen de la propuesta algo revolucionario que, además, el cliente puede disfrutar a lo largo de todo el año. Otra de las grandes ventajas de este modelo es el apoyo directo de la central, que respalda en todo momento al emprendedor y siempre se encuentra atenta a las necesidades que van surgiendo.

 

  • ¿Cómo trabaja la central para atender las necesidades de los franquiciados?

 

Algo muy llamativo son las continuas llamadas y visitas al establecimiento para comprobar que todo está funcionando debidamente y que el franquiciado no está teniendo que afrontar él solo los problemas del día a día. El apoyo en la gestión y la formación continuada hacen que la aventura del emprendimiento sea más llevadera, ya que siempre te ves respaldado por su experiencia y saber hacer.

 

  • ¿Cómo están siendo los inicios como franquiciado de esta marca?

 

Estamos muy satisfechos después de ver la buena acogida que hemos tenido desde la apertura y tras comprobar los resultados económicos obtenidos, que denotan una excelente rentabilidad del negocio. Esta sensación de éxito se reafirma tras comprobar la expresión del cliente al probar los productos y cómo habla de ellos, mostrándose sorprendidos y complacidos ante ese helado artesanal y único que diferencia a la marca.

 

  • ¿Abriría otra franquicia Martonela?

 

Sin duda es uno de los horizontes que nos planteamos. Cuando el local de Granada lleve un tiempo en funcionamiento, hablaremos con la central para encontrar una nueva ubicación en la que instalar otro establecimiento Martonela, ya que nos ha sorprendido gratamente el éxito del proyecto y la rentabilidad del mismo.

 

  • ¿Qué particularidades presenta la marca respecto a otras similares?

 

Presenta muchas peculiaridades que no están presentes en otras enseñas del mismo sector. Por ejemplo, el producto está elaborado frente al cliente y es natural 100% gracias a la materia prima utilizada, además de estar formulados con un 25% menos de azúcar que el helado tradicional. A esto se le suma la variedad de productos que ofrece, dándole al cliente la posibilidad de elegir entre muchas elaboraciones que los competidores no ofrecen hoy en día.

 

  • Emprender un negocio implica tener muy claros diversos factores como la operativa o la rentabilidad del mismo, ¿Qué es importante a la hora de abrir un espacio Martonela?

 

Creo que primero hay que entender el concepto de cremería-slow, esto es, la filosofía de saborear un helado recién hecho, elaborado delante del cliente y revolucionando el sector sin perder la esencia artesanal. Esto convierte a la compañía en algo tremendamente atractivo para el emprendedor, pero aún así es fundamental trabajar la marca y disfrutar del proceso desde el inicio.

  • ¿Considera que hay mucha competencia en el sector?

 

Sí la hay, pero el temor a que te hagan sombra se disipa cuando entiendes la esencia del proyecto que propone Martonela y lo revolucionario que es con respecto a la competencia. La textura cremosa, el producto recién hecho y la elaboración artesanal, a lo que se suma un precio más que razonable, avalan el éxito de la enseña.

La prueba más evidente está en que, en el caso de nuestro local, estamos ubicados en una plaza en la que se instalan otras heladerías y en sólo dos meses hemos conseguido atraer a una clientela que ya habían fidelizado otras enseñas con más de treinta años de experiencia en el sector.

 

  • Los resultados cosechados tras la apertura en Granada están siendo fantásticos, ¿cuáles son sus perspectivas para un futuro próximo?

 

Con lo que hemos experimentado tras esta apertura, creemos que no vamos a tardar en amortizar la inversión. Además, el hecho de que la enseña se haya convertido en una referencia allí donde se instala, ayuda a la consolidación de la marca. Como decía antes, pienso que no tardaremos en abrir otra franquicia. Lo veo bastante claro, y animo a otros emprendedores a formar parte de este proyecto y disfrutar de cada paso.